En las escuelas Waldorf se enseñan dos lenguas extranjeras desde el comienzo de la educación primaria, y durante los tres primeros años la enseñanza se realiza exclusivamente de forma oral. Los movimientos corporales, así como los medios de comunicación no verbal, como las expresiones faciales, los gestos y la postura corporal, son elementos esenciales de este enfoque holístico. El amplio uso del lenguaje poético facilita el acceso de los niños a la nueva lengua. Las rimas con movimiento, los juegos de dedos, las rimas de sorteo, las rimas numéricas, las rimas para saltar a la cuerda, los juegos de palmas, los juegos de aula, los juegos cantados, los pequeños diálogos rimados, las conversaciones cotidianas (por ejemplo, sobre la familia, los animales domésticos y el clima), las actividades diarias y los juegos de roles —todas estas actividades y muchas otras— forman parte del repertorio que constituye la base de este enfoque. Si bien la actividad coral suele ser el punto de partida, el objetivo es que los alumnos lleguen a expresarse individualmente mediante diálogos, actuación y juegos. Las expresiones fijas («chunks») sirven como islas de seguridad en las primeras fases de la interacción verbal. En cada clase hay espacio tanto para la representación y la expresión oral como para escuchar y observar.
Palabras clave: enseñanza de lenguas extranjeras, pedagogíaWaldorf, educación primaria